El proyecto de indagación titulado "La Arquitectura del Carbono en Sustancias Naturales y Sintéticas" surge de la observación de la vasta diversidad de materiales en el entorno, desde fibras naturales como el algodón hasta polímeros sintéticos como el plástico y el nylon . El objetivo central es investigar cómo las propiedades químicas fundamentales del carbono, específicamente la tetravalencia (capacidad de formar cuatro enlaces) y la autosaturación (capacidad de unirse a sí mismo), determinan las características físicas de estas sustancias . La investigación se sustenta en la hipótesis de que una estructura molecular con mayor autosaturación en forma de cadenas largas y ramificadas genera una mayor viscosidad o resistencia a la deformación, debido al incremento de las fuerzas de cohesión molecular entre sus enlaces.
Para demostrar esta relación, se implementó un diseño experimental controlado de 90 minutos, comparando muestras con distintas estructuras de carbono: alcohol etílico (cadena corta), aceite vegetal (natural de cadena larga) y aceite de motor (sintético de cadena muy larga y ramificada) . El procedimiento consistió en verter 50 ml de cada líquido en un embudo graduado a una temperatura constante de 20 °C, midiendo con un cronómetro el tiempo que tardaba cada uno en pasar completamente . Para asegurar la fiabilidad de los datos y reducir el margen de error, se realizaron tres repeticiones por muestra y se utilizaron modelos moleculares para visualizar la arquitectura de los enlaces de cada sustancia estudiada.
Los resultados obtenidos validan la hipótesis al mostrar que las sustancias con cadenas de carbono más largas y complejas presentan un mayor tiempo de flujo, lo que indica una viscosidad superior . Este hallazgo se explica científicamente porque la autosaturación facilita la creación de cadenas poliméricas donde las fuerzas intermoleculares aumentan, dificultando el flujo del líquido . En conclusión, el proyecto permite comprender que la capacidad del carbono para formar estructuras variadas es la causa directa de las propiedades físicas observadas en los polímeros, resaltando la importancia de la química orgánica en la creación de nuevos materiales que mejoran la calidad de vida
